¿Qué es La Recoleta?

La Recoleta es un barrio muy importande de Buenos Aires, Argentina. En el origen, este barrio, era zona de grandes quintas y ranchos, inmensos basurales y gran cantidad de animales sueltos. La historia se inicia cuando Don Juan de Garay, en el reparto de tierras, otorga esta zona, en 1580, a don Rodrigo Ortiz de Zárate, quien instaló una chacra llamada “De los ombúes”.

Hubo varios cambios de propietario, hasta que a comienzos del siglo XVIII un lote fue donado por un matrimonio a los padres franciscanos, quienes a partir de 1706 construyen el Convento y la Iglesia del Pilar.

Este barrio comenzó a cobrar individualidad hacia fines del siglo XVIII cuando comenzaron a subdividirse las quintas y ranchos del lugar. Su nombre proviene del Convento de los Padres Recoletos (monjes franciscanos) y su iglesia de Nuestra Señora del Pilar, inaugurada el 12 de octubre de 1732, de vital importancia para el desarrollo del lugar.

Con fecha 8 de julio de 1822 el gobierno de Martín Rodríguez y su ministro Bernardino Rivadavia dispusieron la creación del Cementerio del Norte o de la Recoleta, el cual fue bendecido el 17 de noviembre de ese mismo año.

En 1830 Nuestra Señora del Pilar fue erigida en parroquia. Recién hacia 1830 se inició la remodelación urbana de Recoleta, con la apertura de la Avenida Callao como camino de circunvalación. Con las epidemias de cólera, frecuentes en la ciudad y especialmente con la de fiebre amarilla de 1871, las familias más ricas del sur se fueron desplazando al norte y terminaron de imprimir el estilo del barrio, con la construcción de palacios y palacetes rodeados de imponentes jardines. Así se pobló el área.
Nuestra flor en el logo es la La Floralis es una escultura metálica situada en la Plaza de las Naciones Unidas, Avenida Figueroa Alcorta, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, obsequiada a dicha ciudad por el arquitecto argentino Eduardo Catalano (1917-2010). La estructura fue inaugurada el 13 de abril de 2002 con materiales provistos por la empresa de aeronaves .

La escultura se encuentra situada en el centro de un parque de cuatro hectáreas de límites arbolados, rodeada de sendas que se acercan y alejan brindando diferentes perspectivas del monumento y situada por sobre un espejo de agua, que aparte de cumplir su función estética, la protege. Representa una gran flor realizada en acero inoxidable, con esqueleto de aluminio y hormigón armado, que mira en dirección al cielo, extendiendo hacia él sus seis pétalos. Pesa dieciocho toneladas y tiene 23 metros de alto. Años atrás estuvo previsto en ese sitio la construcción del Altar de la Patria.

En su momento se le demandó al escultor Eduardo Omar Urich que se encargara del grabado sobre Mármol como insignia del monumento.

Esta escultura fue reinaugurada el día 10 de Junio del año 2015, siendo el encargado de la reparación el Ing. Salvador Sorbello (trabajando para la Universidad Tecnológica Nacional).